Friday, January 27, 2012
aún me pregunto por qué.
Siento que estás a mi lado pero cuando miro no estás. Siento que te escucho pero cuando presto atención ya no te oigo. Siento que me besas, pero cuando me rozo la mejilla con las yemas de los dedos no noto rastros de carmín. El miedo a perderte es irracional, aun cuando no te tengo. ¿Coherente? Nunca lo he sido. Si faltas me encuentro mal, si estás no sé que decir. Tiemblan mis manos mientras escribo, no creo que lo notes. Es la única manera de expresar mis irracionales pensamientos. El papel se rasga ante las manchas de tintas que dejo caer mientras pienso en que escribir. Lo desecho y vuelvo a empezar, llenando la papelera de pergaminos inservibles. Que quizás contenían demasiados "te quieros" como para que los vieras. Con uno basta. No pienses en los demás. Déjalo estar.
Tuesday, January 24, 2012
y tú no contestaste
-Tres anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo. Siete para los Señores Enanos en casas de piedra. Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir. Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro. Un Anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras. -leyó el joven, con voz clara y alta.
-Lees muy bien, Esteban -le alagó el mayor-. ¿Quién te enseñó?
-Aprendí solo -contestó.
-¿Solo? Es imposible que aprendieras solo a leer -alzó las cejas, sorprendido por el descubrimiento.
-No es cierto. Comparando las letras, las palabras, diferenciando los sonidos... Se puede hacer, padre. De hecho, yo lo hice.
El hombre se acercó y acarició los cabellos del joven, entrelazando los dedos en ellos.
-Pero tú eres especial, Esteban. Nadie aparte de ti podría hacerlo.
-¿Especial? ¿Eso es malo? -preguntó inocentemente.
-No, claro que no. Bueno, en este caso no lo es. De hecho, es demasiado bueno para ser verdad...
-Gracias por el alago, padre -el joven le abrazó con cariño-. Le prometo que seré el mejor hijo que jamás tendrá.
-Lees muy bien, Esteban -le alagó el mayor-. ¿Quién te enseñó?
-Aprendí solo -contestó.
-¿Solo? Es imposible que aprendieras solo a leer -alzó las cejas, sorprendido por el descubrimiento.
-No es cierto. Comparando las letras, las palabras, diferenciando los sonidos... Se puede hacer, padre. De hecho, yo lo hice.
El hombre se acercó y acarició los cabellos del joven, entrelazando los dedos en ellos.
-Pero tú eres especial, Esteban. Nadie aparte de ti podría hacerlo.
-¿Especial? ¿Eso es malo? -preguntó inocentemente.
-No, claro que no. Bueno, en este caso no lo es. De hecho, es demasiado bueno para ser verdad...
-Gracias por el alago, padre -el joven le abrazó con cariño-. Le prometo que seré el mejor hijo que jamás tendrá.
Tuesday, January 17, 2012
espartano.

No sé como decir las verdades, nunca he sabido. Los sentimientos siempre se me han dado mal, y en este caso vuelve a ocurrir.
Quizá contigo estos siempre han estado más claros, siempre han sido obvios.Hace aproximadamente 3 años que te conozco. Pero nunca pensé que ibas a ser tan importante para mí. Cuando estabas en el Liverpool, fíjate lo que te voy a decir, fíjate lo que te voy a contar... Me parecías feo. También es verdad que todo pelado no estás nada agraciado y creo que en eso coincidimos todos,
Trufas *insertar risita nerviosa*
Pues bien... Te odié. Durante casi cuatro meses, te odié mucho. Cada vez que se mencionaba tu fichaje por el Madrid en la tele, yo me ponía de morros y miraba a la pared, o me marchaba del salón y me encerraba en mi cuarto. Ni siquiera sabía por qué me molestaba tanto. Quizás porque antes el único equipo que conocía era el Liverpool, y me hubiera fastidiado igual que te hubieras ido al Madrid, como al Barça o como el Alcorcón, a pesar de que tenía más afinidad con el Barça.
Pero un día todo cambió. Me enteré de que habías estado en la cantera, y entonces cambié de opinión. ¿Qué canterano no quiere volver a su hogar? Yo querría volver a jugar entre las filas de los filiales femeninos del Las Palmas y aquí estoy.
Es por eso que poco a poco alrededor de tu persona fue surgiendo un aura de respeto. Verte de manera tan natural, tan tuya, era suficiente para hacerme sonreír como una estúpida mirando a la pantalla, imaginándote a ti sonriéndole al Chori o picando a Xabi.

Para que quede constatado en algún sitio, cuando he empezado a acordarme de todas las veces que he sonreído sin que tú lo supieras, he empezado a llorar. No es un llanto amargo, es un llanto en el que sonrío, mientras las lágrimas recorren mis mejillas esbozo una sonrisa, porque es felicidad, felicidad de que valgas tanto para mí sin haberte visto en persona más que una sola vez.
A ti no te valía con quedarte en mis sueños. Cuando la Selección se hospedó en el hotel de mi madre, tú fuiste el que nos dio la posibilidad de veros, de disfrutar de vuestro fútbol. Pero no sólo eso, si no que me leíste y apreciaste mi apoyo. Para mí eso vale más que cualquier autógrafo.
No tengo más que decir, espartano. Eres mi vida. Quédate con eso. Porque a mí ya me tienes. Porque cada vez que te miro sonrío. Porque cada vez que sufres, sufro. Porque te siento tan lejos... y a la vez tan cerca.
Pues bien... Te odié. Durante casi cuatro meses, te odié mucho. Cada vez que se mencionaba tu fichaje por el Madrid en la tele, yo me ponía de morros y miraba a la pared, o me marchaba del salón y me encerraba en mi cuarto. Ni siquiera sabía por qué me molestaba tanto. Quizás porque antes el único equipo que conocía era el Liverpool, y me hubiera fastidiado igual que te hubieras ido al Madrid, como al Barça o como el Alcorcón, a pesar de que tenía más afinidad con el Barça.Pero un día todo cambió. Me enteré de que habías estado en la cantera, y entonces cambié de opinión. ¿Qué canterano no quiere volver a su hogar? Yo querría volver a jugar entre las filas de los filiales femeninos del Las Palmas y aquí estoy.

Es por eso que poco a poco alrededor de tu persona fue surgiendo un aura de respeto. Verte de manera tan natural, tan tuya, era suficiente para hacerme sonreír como una estúpida mirando a la pantalla, imaginándote a ti sonriéndole al Chori o picando a Xabi.

Para que quede constatado en algún sitio, cuando he empezado a acordarme de todas las veces que he sonreído sin que tú lo supieras, he empezado a llorar. No es un llanto amargo, es un llanto en el que sonrío, mientras las lágrimas recorren mis mejillas esbozo una sonrisa, porque es felicidad, felicidad de que valgas tanto para mí sin haberte visto en persona más que una sola vez.
A ti no te valía con quedarte en mis sueños. Cuando la Selección se hospedó en el hotel de mi madre, tú fuiste el que nos dio la posibilidad de veros, de disfrutar de vuestro fútbol. Pero no sólo eso, si no que me leíste y apreciaste mi apoyo. Para mí eso vale más que cualquier autógrafo.

No tengo más que decir, espartano. Eres mi vida. Quédate con eso. Porque a mí ya me tienes. Porque cada vez que te miro sonrío. Porque cada vez que sufres, sufro. Porque te siento tan lejos... y a la vez tan cerca.
Saturday, January 14, 2012
te pregunté que pasaba
Le señaló el interior de su casa. Esteban miró maravillado cada cuadro que adornaba las paredes, sorprendido por la cantidad de detalles que tenían. Miles de colores pintaban las escenas que retrataban las imágenes, y las observó hasta que su ahora padre le puso una mano en el hombro.
-Ven, te enseñaré tu cuarto.
Esteban le siguió, un poco más animado. Allí se encontró una habitación grandísima, llena de cosas que entendía que eran para él. Observó la ingente cantidad de libros en las estanterías, y se acercó corriendo hasta ellas. Edgar Allan Poe, J.R.R. Tolkien, Agatha Christie y miles de escritores conocidos reposaban allí, esperando a que algunas manos lectoras les cogieran con cariño. También habían libros de poesía. Al pequeño le brillaban los ojos.
-¿Te gustan los libros? -le preguntó Iker.
-Sí, me gustan mucho -le miró con los ojos llorosos-. ¡Muchas gracias! -se abrazó a él con fuerza.
Iker le acarició los cabellos rizados con lentitud, mirándole con una leve sonrisa. Podría ser un gran niño. Un gran hijo.
-Ven, te enseñaré tu cuarto.
Esteban le siguió, un poco más animado. Allí se encontró una habitación grandísima, llena de cosas que entendía que eran para él. Observó la ingente cantidad de libros en las estanterías, y se acercó corriendo hasta ellas. Edgar Allan Poe, J.R.R. Tolkien, Agatha Christie y miles de escritores conocidos reposaban allí, esperando a que algunas manos lectoras les cogieran con cariño. También habían libros de poesía. Al pequeño le brillaban los ojos.
-¿Te gustan los libros? -le preguntó Iker.
-Sí, me gustan mucho -le miró con los ojos llorosos-. ¡Muchas gracias! -se abrazó a él con fuerza.
Iker le acarició los cabellos rizados con lentitud, mirándole con una leve sonrisa. Podría ser un gran niño. Un gran hijo.
Friday, January 13, 2012
con lágrimas en los ojos
Se aferró a su brazo con fuerza, las lágrimas le resbalaban por las mejillas, y sus ojos parecían paños mojados que no podían secarse al viento. Su pelo se arremolinaba delante de su frente sin orden aparente, mojándose algunos mechones con sus lágrimas.-No dejes que me vaya con él.
-Tienes que irte. Lo siento.
Se aferró más fuerte a su brazo, pero no pudo conseguirlo. Estiró los brazos de nuevo hacia él, intentando alcanzarle, pero ya estaba demasiado apartado de él. Tanto física como psicológicamente.
-Sé feliz -fue lo último que oyó Esteban de los labios de su cuidador.
Miró a su nuevo padre. Éste tenía los ojos pequeños, las manos grandes, el pelo castaño.
-¿Por qué me elegiste a mí? -preguntó a poca voz. El hombre le miró y le sonrió.
-Porque quiero que seas feliz. Y aquí no lo eras. Tienes que vivir. Yo te enseñaré.
Saturday, January 7, 2012
te conocí en un bar de mala muerte
Había una vez dos personas que se sentían muy, muy solas. Ni siquiera se conocían, pero pronto el destino tuvo planes para ambos. Se conocieron cuando ella tenía trece años, y él 15. En un grupo de casi treinta personas, él sólo tenía ojos para ella. La veía sonreír, reírse sin razón alguna. Ella no había reparado en él, ni siquiera se dio cuenta de sus miradas.Tres meses después, una amiga les presentó. Ella sonrió y le invitó a dar una vuelta por la ciudad. Casi dos años después, esa vuelta por la ciudad se repitió; sólo que ya no eran esos conocidos que apartaban la mirada avergonzados, eran dos personas que tras verse apenas un par de veces, se querían más que nadie en el mundo.
TE AMO.
TE AMO.
Thursday, January 5, 2012
que podías existir
Me manejas a tu antojo, tus labios me distraen mientras bailas a mi alrededor. Tu sonrisa me cautiva y me hace pensar que tu boca es de caramelo. Tus brazos de cristal se mecen como los de una muñeca rota que busca dueño, tus ojos reclamando un te quiero que nunca llegó. El vestido roto y remendado, costuras atadas con cuerdas invisibles que buscan la aprobación que nunca tuvieron. Las lágrimas recorren tus mejillas, ¿qué has hecho para merecer esto? Tu vida no es más que un pasatiempo de Dios, que se divierte viendo como sufres, como lloras. Lo mejor es olvidar. Por mucho que cueste.
Tuesday, January 3, 2012
me he negado a creer
Me vuelves a dar esperanzas, a decir cosas bonitas, a intentar hacerme caer en la tentación. Me sonríes, "¿y mi regalo?", me abrazas y me das alas. Pero mis sueños ya aprendieron a esperar a que yo duerma, y se cansaron de que tú aparecieras en ellos. Soy una nueva persona, tengo una nueva vida, y aunque tú estés en ella, no vas a seguir con tus mentiras.
Monday, January 2, 2012
y en esta absurda soledad
Los ojos se me cerraban a la vez que veía como te ibas de mi alcance. Mis dedos intentaron alcanzarte, pero tú me miraste y me dijiste con la mirada que no, que no había nada más que hacer. Que todo estaba perdido, que te había perdido para siempre. Mis palabras fueron como la granada que desencadenó tus insultos, sin proponérmelo. A veces creo que nunca me conociste bien. Y es que nunca lo intentaste.
Sunday, January 1, 2012
porque siento que eres mío
Siento que ni siquiera te importo, que no contemplas el que entre en tus pensamientos. Mi vida no te importa, lo que yo haga te trae sin cuidado. ¿Preguntan por mí? No has hablado conmigo. Y no mientes. Sé que no te importo, lo acepté hace ya tiempo. Pero por favor, no vengas con esos Te quiero de mantequilla y esos abrazos de caramelo. Entras de nuevo en mis pensamientos, te cuelas de nuevo en mis sueños y me haces sonreír como una estúpida. Porque eres el único al que he querido tanto con un par de roces. Y en parte, te odio por ello. Te odio por hacerme quererte tanto.a veces pienso en ti
A veces pienso que el mundo puede terminar. Que todo puede acabar, que se terminará eso de levantarme y ver tu sonrisa a mi lado al despertar, se acabará hablar contigo hasta las tantas de la mañana, se acabará el taparme los labios con la mano para que no veas como me río cuando dices alguna tontería. Entonces contemplo todo lo que tengo y que quiero que no acabe, contemplo lo que mi vida puede ofrecerme. Y todo lo que mi vida puede ofrecerme me lo ofreces tú. Así que, sí, tú eres mi vida.
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